La empresa ayudó a que las agencias de
inteligencia pudieran interceptar millones de comunicaciones. Así podían
decodificar el sistema y pasar por alto las barreras de acceso. Lo
reveló el topo Edward Snowden.
El cúmulo de información secreta que sigue destapando el ex
técnico de la CIA Edward Snowden no deja de sorprender. Ahora reveló al
diario The Guardian que el gigante de la informática Microsoft
colaboró con las agencias de Inteligencia de Estados Unidos para que las
comunicaciones de sus millones de usuarios pudiesen ser interceptadas y
espiadas.
Si bien la punta de este iceberg surgió al comienzo de
todo el escándalo, con información escasa e imprecisa, los nuevos datos
exponen con mayor crudeza aún la colaboración íntima existente entre la
inteligencia estadounidense y la empresa creada por Bill Gates, por
donde circulan una enorme masa de cibernautas del planeta.
De
acuerdo con lo revelado por el periódico británico, Microsoft propuso un
sistema informático a la poderosa Agencia de Seguridad Nacional (NSA),
así como al FBI, para interceptar las comunicaciones de los centenares
de millones de usuarios que tiene. Pero lo más grave de todo este
escándalo es que le permitía “ decodificar el sistema y pasar por alto las barreras de acceso
” en su portal de correo electrónico Outlook, que incluye Hotmail, en
Live Messenger y en el servicio de chat de Skype, adquirida por la firma
en octubre de 2011.
Esto significa que los técnicos de la
compañía les facilitaban a los espías las herramientas necesarias para
poder eludir el sistema de encriptación que protege las conversaciones
entre usuarios. Así los especialistas que manejaban el programa de
vigilancia Prism obtenían conversaciones en videos y audio. La
formidable dimensión del espionaje electrónico sobre estas plataformas
lo dan la cantidad de usuarios: Hotmail tiene aproximadamente 300
millones de usuarios y Skype, algo más de 500 millones.
Microsoft rechazó las acusaciones a través de un comunicado formal que remitió a The Guardian.
Allí señala que se toma su “compromiso con los clientes y el
cumplimiento de la ley de un modo muy serio”, y niega que le haya
otorgado permiso a las agencias de seguridad para acceder a sus
servidores. Pero al mismo tiempo admite que brinda datos a los servicios
de Inteligencia si hay un requerimiento legal. “Cuando actualizamos
productos, en algunas circunstancias hay obligaciones legales que
requieren que mantengamos la posibilidad de ofrecer información para cumplir la ley o en respuesta a peticiones por seguridad nacional ”, reconoce la compañía.
Los
documentos que Snowden dio al diario británico son muy específicos y no
dejan lugar a dudas sobre lo ocurrido. Uno de ellos, fechado a fines
del año pasado, desnuda una comunicación interna de la NSA con la
compañía de informática estadounidense: “ MS (por Microsoft), trabajando con el FBI, desarrollada la capacidad de vigilancia
para hacer frente al problema. Las soluciones fueron probadas con
éxito y entraron en funcionamiento el 12 de diciembre de 2012”, señaló.
En
otro archivo filtrado por el ex espía se describe cómo la firma trabajó
“durante muchos meses” con los servicios secretos para otorgar a Prism
acceso a SkyDrive sin requerir autorización previa de la Justicia. Esa
capacidad de acceso “significa que los analistas ya no tendrán que hacer
una petición especial al SSO –un departamento legal de la NSA– para
ello”, afirma el documento.
Las revelaciones impactaron en todo
el mundo, pero tuvieron una especial repercusión en Europa, por el grado
de infiltración del sistema de vigilancia. En Francia, la Federación
Internacional de Derechos Humanos (FIDH) y la Liga de Derechos Humanos
presentaron una demanda judicial con el objetivo de conocer el papel
desempeñado por las grandes firmas de Internet involucradas como
Microsoft, Google, Yahoo y Apple.
Las organizaciones humanitarias
francesas consideran que “bajo la cobertura de lucha contra el
terrorismo y la criminalidad organizada, este sistema de intercepción de
datos privados, que concierne tanto a los ciudadanos americanos como a
las asociaciones e individuos extranjeros, ha permitido a la NSA y al
FBI recoger materiales de los servidores de esas sociedades, incluida
notablemente su historia de búsqueda y de conexiones efectuadas sobre la
red, el contenido de los e-mails, de comunicaciones, audio y video, de
archivos de fotos, transferencia de documentos y el contenido de
conversaciones en línea”.
Para la FIFH y la LDH francesas, “esta
intrusión sin control en la vida de cada uno constituye un peligro
considerable para las libertades individuales, que debe ser eliminado so
pena de ver desaparecer el estado de derecho”.
Londres. Ansa, Afp Y Clarin -
12/07/13
Informe: Corresponsalía París